martes, 22 de agosto de 2017

THE ART OF THE ALTO



Phil woods llegó desde su natal Springfield, Massachusetts a la ciudad de Nueva York en 1948 para estudiar música en la prestigiada escuela Juiliard. Pero en algún momento los sonidos del naciente BeBop lo atraparon. Se volvió un seguidor fanático de Charlie Parker, a quien observó y estudió a consciencia. Tan grande fue su amor por Bird que terminó adoptando a sus hijos y desposando a la viuda cuando éste falleció en 1955. Phil Woods se convirtió en un más que digno heredero del Bop, al grado tal que durante un tiempo le llamaron "El nuevo Bird". tras muchos años de liderar sus propios grupos y grabar un puñado de álbumes esenciales el saxofonista emigró a Europa a finales de los convulsos años 60, donde fundó la European Rhythm Machine, junto a jóvenes como el francés Henri Texier y el suizo Daniel Humair.

Hoy vamos a rescatar dos grabaciones realizadas para el sello Prestige y editadas justo hace 60 años. Se trata de dos registros donde el fuego del BeBop se mantiene intacto, gracias a la labor colectiva de los músicos que acompañan a Phil en cada una de las sesiones.


Música que ha envejecido con dignidad y que nos recuerda que los años 50 fueron el corazón jazzístico del siglo XX.






martes, 15 de agosto de 2017

YO SERÍA FAROLERO...


El pasado 4 de agosto se cumplieron 16 años de la muerte del pianista y cantante Freddy Noriega; un artista excepcional que nos legó en un puñado de discos su arte para interpretar y hacer suyas las canciones, en un estilo jazzístico verdaderamente inigualable.


Esta semana hemos querido recordar al maestro con dos emisiones. en esta primera suenan canciones incluidas en los discos "Freddy Noriega" de 1982, editado por RCA y "I'Ve got you Frank, Under my skin" de 2001, editado por Jazzcat Records.

Este programa es la antesala para adentrarnos en el homenaje que Iraida Noriega le rindió a su padre en el foro "El tejedor" con motivo del aniversario luctuoso. Una noche absolutamente mágica de la que escucharemos algunos fragmentos en nuestra próxima emisión.





jueves, 10 de agosto de 2017

JAZZEANDO CON RIUS


A estas alturas todo México sabe y miles de personas estamos de luto por el fallecimiento de Eduardo del Río, mejor conocido como Rius. sobra anotar aquí la biografía de este aventurero que dibujó monos durante más de sesenta años y con ello marcó de manera indeleble a varias generaciones de mexicanos.

Entre su abundante obra tuvo tiempo para hablar y escribir sobre jazz, así que hoy le rendimos un sencillo tributo recordando ese delicioso librito que es la "Guía incompleta del Jazz" publicado en 1984, además de escucharlo hablar en Radio Tepoztlán, en una serie que condujo entre los años 2010 y 2011.

Buen viaje, maestro Rius Frius. tus monos seguirán acompañándonos toda la vida.





Después de una sabrosa charla con el maestro. Foto de Jorge Luis Plata


martes, 8 de agosto de 2017

UN CAMPO DE JUEGOS


Playground es el título del segundo disco como líder del baterista y compositor francés Manu Katché, editado en el año 2007 y que sucedió al álbum Neighbourhood, que representó el debut de este artista para el sello alemán ECM. 

La música de este talentoso instrumentista se decanta por un lenguaje sencillo, donde la melodía tiene protagonismo y donde la percusión va sugiriendo ritmos, pulsos y atmósferas. Un sabio tratamiento para un proyecto que abreva, si, del jazz pero también del rock, el pop y las así llamadas Músicas del mundo.

Manu Katché también es un reconocido músico de sesión que ha colaborado con artistas de la talla de Sting, Peter Gabriel, dire Straits y otros.

Hoy les presentamos este extraordinario trabajo cuando cumple una década de haber visto la luz. Estoy seguro que lo van a disfrutar mucho.





jueves, 3 de agosto de 2017

CHUCK LOEB, IN MEMORIAM


El programa de esta semana está dedicado a recordar al guitarrista norteamericano Chuck Loeb, fallecido el pasado 31 de julio a los 61 años de edad, y que deja una copiosa obra que se movió siempre por los territorios del jazz de fusión, el también conocido como Smooth Jazz. 

Vamos a compartir algunas piezas de los discos My Shining Hour (1989) y Life Colors (1990), los dos primeros álbumes en los que Chuck ejerción como lider de banda, aunque su carrera ya había despegado como miembro del último grupo del saxofonista Stan Getz y cofundador de esa extraordinaria banda que fue Steps Ahead.


Este es nuestro pequeño tributo a un grande de la guitarra. Descanse en Paz.






sábado, 29 de julio de 2017

MILES DAVIS EN TRES ACTOS


A propósito de la proyección de la película "Miles Ahead" este domingo 30 de julio en la librería La Venturosa, aquí les dejo el programa del pasado jueves, en el que abordamos algunos fragmentos de la biografía del trompetista, escrita por Ian Carr. Además escuchamos música de los discos Live-Evil y On the Corner.

Para complementar la información les comparto un artículo que escribí sobre Miles y que originalmente se publicó en la revista El espulguero. Posteriormente fue publicado en el portal online www.reverso.mx. 

Los espero este domingo para disfrutar juntos de la premiere.





MILES DAVIS EN TRES ACTOS

En esta entrega, nuestro amigo y colaborador Oscar «Oxama» Javier Martínez, músico itinerante, además de productor y conductor del programa radiofónico El Sexto Continente, que se transmite por la frecuencia 96.9 FM, en Oaxaca de Juárez, Oaxaca, evoca a un grande del Jazz de todos los tiempos, acaso el más grande de sus exponentes: Miles Davis.

§

Por: Oscar Javier Martínez, «Oxama» (@sextocontinente).

Primer Acto

10 de marzo de 2017.- Sobre el escenario está una banda formada por músicos de distintas generaciones. A los veteranos, verdaderas leyendas del jazz como Wayne Shorter y Herbie Hancock le acompañan jóvenes estrellas como Esperanza Spalding, Robert Glasper o el mexicano Antonio Sánchez. Están tocando el tema «What’s wrong with that?», con tremendo swing.
Al frente del grupo, haciendo sonar una hermosa trompeta color sangre, cubierto el pabellón por una sordina Harmon, está una figura estilizada, el cabello abundante en corte afro, chaleco de piel y las manos cubiertas de anillos. Se trata de Miles Davis, sin duda, pero… algo no está bien. Miles murió hace veinticinco años y esta escena es contemporánea… claro, no se trata de un concierto real, es la escena final de la película Miles Ahead, estrenada en 2015, dirigida y protagonizada por el actor Don Cheadle.

La personificación es casi mimética y cierra por todo lo alto una historia centrada en los oscuros años en que Miles, el gran genio, el llamado «Picasso del jazz» se alejó de la música. Enganchado nuevamente a la droga, vivía como un proxeneta y casi no salía de su casa en Nueva York, convertida en un auténtico cuchitril. Corría la década de los 70, el sueño hippie había sido sepultado, la música era cada vez más industria y menos arte.
Pronto llegarían los años del voraz liberalismo de las políticas de Margaret Thatcher y Ronald Reagan, desatando el descontento de los más desfavorecidos, quienes encontraron en el Punk una vía de escape al «No futuro».
Miles Davis volvió de su ostracismo para una vez más reinventarse, pero eso no está en la película. La historia que Cheadle nos acaba de contar antes de esta escena pinta una de las múltiples facetas de un hombre que supo siempre reinventarse y con él reinventar la música popular en Occidente.
Más que un artista de jazz, Miles se consideraba así mismo un artista social, comprometido. Por ello tiene mucho sentido que el chaleco que porta Miles/Cheadle en la escena final tenga como leyenda #socialmusic. Un hashtag que el trompetista hubiera compartido en sus redes sociales, aunque es poco probable que de haber vivido en esta época fuera usuario de ellas.
La gran virtud de la cinta de Don Cheadle es —además de la extraordinaria interpretación que hace el actor/director del trompetista— su apropiación del mito, su capacidad para adentrarse en la historia personal de un creador que siempre fue esquivo, un artista a quien le encantaba hablar pero que a la vez era sumamente celoso de su vida privada, y hacerlo a través de una historia bien contada y muy entretenida, sin aspavientos e incluso con cierto aire iconoclasta.

Segundo Acto

El filme de Don Cheadle cierra con la silueta del trompetista y su fecha de nacimiento, tras el guión al que sigue la fecha de su muerte, ésta queda en blanco. Y es así, Miles sigue vivo, vigente su obra y totalmente actual, contemporánea. Su impronta puede sentirse en el arte popular que inunda las calles, la música, la ropa, e incluso el pensamiento. Personaje de múltiples rostros, el nacido en Alton Illinois un 26 de mayo de 1926 es una figura que hasta los más alejados al mundo del Jazz reconocen.
Miles Davis comenzó su carrera profesional en los años 40 del siglo XX, siguiendo los pasos de Charlie Parker, el titán que revolucionó el género llevándolo a un nivel por entonces insospechado. Creciendo sobre los hombros de este gigante, Miles comprendió que para encontrar su propio camino debía asomarse hacia su interior, y dejar que su propia voz fluyera. Esa voz, que se volvería absolutamente reconocible con el paso de los años se fue construyendo con una férrea disciplina de introspección, que arrojó como resultado un sonido limpio, crepuscular, atravesado por cierta angustia existencial que conectó rápidamente con el zeitgeist de la época.
Un disco bastaría para adentrarnos en las profundidades del alma de este genio contemporáneo. Se trata del disco titulado Kind of Blue, grabado en dos sesiones que apenas si suman unas cuantas horas, entre marzo y abril de 1959. Con ese material, grabado por una banda que incluía a John Coltrane en el saxofón tenor, Julian Cannonball Adderley en el alto, Paul Chambers en el contrabajo, Jimmy Cobb en la batería y los pianistas Bill Evans y Wynton Kelly, Miles cambió la historia.
En su espléndido libro Kind of Blue, the making of the Miles Davis Masterpiece el periodista musical Ashley Kahn dice:
Kind of Blue es el disco más importante de su era, sin limitarnos al género del jazz, y todavía se considera como un monumento a la modernidad. (…) Tanto aficionados a la música clásica como rockeros empedernidos alaban su sutileza, su simplicidad y su profundidad emocional. Es un disco que se deja a los amigos, que se regala al novio o a la novia. Se han vendido millones de ejemplares del álbum.
Es el más vendido del catálogo de Miles Davis y el más vendido de todos los clásicos del jazz de la historia. (…) Kind of Blue es una obra que se perpetúa a sí misma y sigue ejerciendo su hechizo sobre una generación más joven, más acostumbrada a la estética del alto volumen y los ritmos frenéticos del rock y el rap.

Tercer Acto

Por supuesto, la mejor forma de conocer a un músico es a través de su obra, pero en el caso de Miles Davis, además de esa obra monumental está el personaje de múltiples rostros y una inteligencia casi sobrenatural, que supo situarse por encima de los prejuicios raciales de su época a través de la construcción consciente de una personalidad que frente al ojo público parecía complicada, a veces huraña, a veces francamente grosera.
Visionario y siempre adelantado a modas y tendencias, el trompetista jamás miró hacia el pasado, ni siquiera para recordar sus viejas glorias o hacer usufructo de ellas. Cuando le preguntaron por qué no grababa el segundo volumen de Kind of Blue contestó: «¿por qué debería hacerlo? ¿Acaso no estuvo bien hecho la primera vez?» Leer su autobiografía, escrita en colaboración con el periodista y editor Quincy Troupe es adentrarse en un viaje alucinante llevando como compañeros de viaje a algunas de las figuras más excéntricas y extraordinarias que dieron forma a la cultura popular de Occidente. Y por supuesto llevando como piloto y guía a Miles. Aquí una muestra:
Yo contaba con unas pocas damas blancas ricas que se preocupaban de que no me faltara dinero. Mi actividad principal durante aquellos cuatro o cinco años en que estuve apartado de la música fue tomar incluso unos quinientos dólares al día en cocaína y joder a todas las mujeres que conseguía llevarme a casa. También era adicto a las píldoras, como el Percodan y el Seconal, y bebía mucho, cerveza y coñac. A veces me inyectaba cocaína y heroína en la pierna; a eso se llama speedball y fue lo que mató a John Belushi.
No salía y cuando lo hacía era a los locales de Harlem donde continuaba haciendo lo mismo. Me convertí en una especie de ermitaño. La casa era un desastre, había ropa por todas partes, platos sucios, botellas de cerveza, basura. Las cucarachas vivían días de gloria. Tuve durante aquel periodo tantas mujeres que he perdido la pista de la mayoría y no recordaría ni sus nombres.
Si las encontrara por la calle probablemente no reconocería a casi ninguna. Me interesaba lo que ciertas personas llamarían perversiones, estar con más de una mujer. O contemplar como se excitaban entre sí. Disfrutaba con ello, no tengo por qué mentir.
Genio y visionario inabarcable, a Miles Davis hay que entrarle por donde se pueda. Una buena manera de hacerlo es a través de Kind of Blue, mientras se disfrutan las casi 600 páginas de su autobiografía, que se lee de un tirón, créanme.

El Segundo Gran Quinteto en vivo en 1967: Wayne Shorter, Herbie Hancock, Miles Davis, Ron Carter y Tony Williams.



martes, 25 de julio de 2017

MILES AHEAD...


Como preámbulo a la proyección de la cinta Miles Ahead (2015) del director y actor norteamericano Don Cheadle, revisamos el periodo histórico en el que el trompetista y compositor Miles Davis rompió el paradigma de la tradición del jazz en la bisagra de los años 60/70 del pasado siglo. El programa de esta noche nos lleva a escuchar dos temas de los discos In a Silent Way y Bitches Brew.

Aquí les dejo el programa y también esta interesante nota que refleja un poco del periodo que Miles Vivía en esos turbulentos años 70, espacio de tiempo en el que transcurre la película.




UN LAMBORGHINI MIURA, COCAÍNA Y HUESOS ROTOS: LA SURREALISTA HISTORIA DEL ACCIDENTE DE MILES DAVIS Y JIM GLICKENHAUS

Sergio Álvarez



¿Qué demonios tiene que ver James Glickenhaus – director de cine y afamado constructor de superdeportivos de competición – con el trompetista y estrella del jazz Miles Davis? Mucho más de lo que crees. El señor Glickenhaus salvó la vida a un Miles Davis absolutamente colocado, tras haber tenido un terrible accidente con su Lamborghini Miura recién estrenado, en el lejano año 1972. Una historia surrealista que el propio James Glickenhaus relataba hace tiempo en la web oficial de Scuderia Cameron Glickenhaus. No tiene desperdicio.
Miles Davis no era un santo: se rumorea que disfrutaba perdiendo a los policías que lo perseguían en su flamante Miura.

Sucedió una tarde del año 1972 en Nueva York. Miles Davis estuvo a punto de perder la vida en un accidente de coche. La estrella de jazz afroamericana – conocido por su maravilloso “Kind of Blue”, entre otras grabaciones – circulaba a una velocidad muy excesiva por la West Side Highway de Nueva York. Una autopista de tres carriles, que circula paralela al río Hudson en Nueva York. Miles Davis luchaba por controlar los casi 400 CV de furia de su Miura, bajo el efecto de las drogas, dando bandazos entre la lluvia y el abundante tráfico.

A la altura de la calle 125, Davis cruzó tres carriles de forma temeraria, tratando de realizar un giro de 90 grados a unos 100 km/h, posiblemente tras perder la noción del espacio y advertir que debía abandonar la autopista de forma inminente. Las drogas, el firme y la velocidad jugaron en su contra, estrellándose su Lamborghini Miura contra la mediana de cemento. El accidente fue brutal, y en palabras del mismo Glickenhaus – testigo del accidente – el coche estalló en miles de trozos como si fuese una balsa de madera.
Tras el accidente, y una ver sus piernas se recuperaron, Miles Davis encargó otro Lamborghini Miura idéntico.

Davis tuvo la suerte de que fuera James Glickenhaus el primero en asistirle. Mucha suerte. Cuando James fue a socorrerle, se encontró con una escena dantesca: varios huesos atravesaron el pantalón de cuero de Davis, que lo primero que hizo fue preguntarle si su coche estaba bien. Davis era todo un petrolhead, pero no sabía usar con cabeza sus juguetes, desgraciadamente. “No, tu coche está destrozado“, le dijo Glickenhaus, justo antes de advertir dos grandes bolsas de polvo blanco en el asiento del copiloto.

No eran precisamente de harina, no. Con una camisa, Glickenhaus le hizo un torniquete en sus piernas, y acto seguido, lanzó las bolsas por una alcantarilla abierta. “¿Qué c*** estás haciendo?” le gritó Davis, que aún no era consciente de la gravedad de la situación. La misma lluvia que contribuyó al accidente ayudó a Glickenhaus a limpiar los restos de cocaína que había en el piso del Miura. La policía llegó al poco tiempo, ordenando a todos los curiosos y al propio Glickenhaus que abandonaran la escena del accidente.

Además de evitar que muriese desangrado, James Glickenhaus evitó un viaje – posiblemente sólo de ida – de Davis a la cárcel. Años después, Glickenhaus estaba rodando “Shakedown” con Peter Weller. Glickenhaus le contó la historia a Weller, amigo de Davis. En el backstage de un concierto, Weller le preguntó al músico si la historia era cierta. Lo era. “Siempre me he preguntado quién era aquél cabrón blanco“, respondió Davis.


jueves, 20 de julio de 2017

DANIEL HUMAIR, CRUZANDO LAS FRONTERAS


El baterista suizo francés Daniel Humair grabó en 1999 un espléndido disco junto al contrabajista Jean Jacques Avenel, también francés y el pianista italiano Antonio Farao. Las sesiones realizadas durante el mes de octubre dieron como resultado el disco titulado Borderlines.

La combinación de estos músicos de distintas generaciones frente a un repertorio por demás heterogéneo dieron como resultado un puñado de temas con una enorme potencia y vitalidad. Hoy les compartimos esta grabación como una muestra de la gran aportación que ha hecho a la historia del jazz Daniel Humair, quien por cierto además de baterista es también un consumado artista plástico. Que lo disfruten.














martes, 18 de julio de 2017

DEAR PETER...


Sólo una vez crucé un saludo con él, apenas un guiño en su visita a Oaxaca para el concierto que Tuxedomoon ofreció en noviembre de 2009 en el teatro Macedonio Alcalá. fue apenas un saludo acompañado de un "welcome to Oaxaca" que no pudo expresar la admiración que durante años he sentido por la banda que él, bajista, guitarrista y compositor de nombre Peter Dachert -pero apellidado "Principle" para el escenario- fundara en San Francisco en los años 70 del pasado siglo junto a Steven Brown y Blaine L. Reininger.

Este lunes 17 de julio de 2017 me he enterado por las redes sociales de su fallecimiento repentino, mientras se preparaba junto a la banda para su tour anual por ciudades europeas. Ahora el futuro de Tuxedomoon es incierto, pues Peter era sin duda parte fundamental del sonido que posicionó al grupo como uno de los referentes de la escena post punk. sus discos Half Mute, Holy Wars, Ghost Sonata y Cabin in the Sky son ya clásicos de la vanguardia musical de las últimas tres décadas.

Hoy recordamos a Peter Principle con la música de su disco solista titulado Sedimental Journey, editado en 1985 por el sello Crammed en su colección Made to measure. Además recuperamos temas coescritos por él para el disco Holy Wars de Tuxedomoon y editado ese mismo año.

Así pues, descanse en paz Peter Principle. La música continúa...











jueves, 13 de julio de 2017

LLUVIA, POESÍA Y JAZZ



(La tarde llueve entera sobre mí.
He querido domarla, pero ella me posee.
Su casa es mi cuerpo resentido de humedad.
Piedra soy,
Hoja;
soy todo lo que inunda la tormenta;
me desprendo de manos y de pies,
formo un arroyo sin principio ni fin.
Soy eterno,

la lluvia me sostiene.)








martes, 11 de julio de 2017

EL JAZZ TIENE NOMBRE DE CIUDAD


Llegó Magali con su sonrisa fresca y su entusiasmo de niña a caminar por las calles de Oaxaca, la ciudad que es un amor en el tiempo y la distancia. Llegó y como siempre trajo maravillas en el bolso.

Siempre es muy grato volver a ver a las querencias que aún en la distancia nos alimentan. Magali y yo nos conocemos hace muchos años y compartimos el asombro de los viajes y el entusiasmo por descubrir paisajes nuevos, sean estos literarios, musicales o geográficos. Así, cada vez que sus pies se encaminan hacia esta ciudad me agasaja con pequeñas maravillas que me sorprenden siempre.

En esta ocasión fue un extraordinario libro de fotografías editado por Reporteros Sin Fronteras que se titula 100 photos pour la liberté de la presse. Una selección extraordinaria de imágenes que retratan el universo de los músicos de jazz, ya sea tocando, ensayando, componiendo o sencillamente estando en el mundo. Una mirada íntima y muy profunda hacia esta música que en muchos sentidos representa la libertad del individuo y su necesidad de trascendencia.

Y llegó también un disco, el más reciente de la Orchestre National de Jazz, que desde hace varios años dirige el guitarrista y compositor Olivier Benoit. el album es el cuarto y último d euna serie que celebra a cuatro capitales europeas: París, Berlín, Roma y Oslo. el carácter atípico de la capital de Noruega ha producido una música llena de atmósferas, casi hipnótica, que reta al escucha y lo invita a un viaje en inmersión total.

Hoy les propongo escuchar este disco y ser partícipes de la generosidad de Magali, mi cómplice y dealer en asuntos del jazz desde el viejo Continente.

Merci Beaucop!


http://mx.ivoox.com/es/programa-961-orchestre-national-jazz-audios-mp3_rf_19753952_1.html





martes, 27 de junio de 2017

TRUMPETOLOGY


Clifford Brown. Indalecio Martínez. Más allá de las diferencias culturales, generacionales; más allá de la distancia temporal y el contexto social, lo que hermana a estos dos seres humanos es el espíritu que los animó a tender puentes entre lo Inasible y lo terrenal. La música fue su vehículo, la trompeta el instrumento. Pero lo mas importante es que ambos tocaron profundamente a quienes les conocieron. 

En el programa de hoy recordamos a Clifford Brown, fallecido un 26 de junio de 1956.

También honramos la memoria de Indalecio Martínez, "Jr", quien dejó este plano terrenal el pasado 17 de junio.

Suena la trompeta y el profundo jazz en la noche oaxaqueña...













































jueves, 22 de junio de 2017

BOB MINTZER, MAESTRO DEL GROOVE Y DEL SWING


En esta ocasión nos rendimos ante la maestría del saxofonista, compositor y director musical Bob Mintzer, plasmada en dos discos aparecidos recientemente: Get Up grabado en vivo y editado en 2015 y Bob Mintzer L.A. Big Band, editado al año siguiente y en el que comparte créditos con el baterista Peter Erskine y un puñado de extraordinarios sesionistas que habitan en aquella ciudad de California.
Bob Mintzer ha llenado muchas de mis tardes y noches con el envolvente sonido de sus saxos tenor y soprano, su clarinete bajo y ese extraordinario instrumento electrónico llamado EWI, que ha usado profusamente en discos y conciertos de los Yellowjackets, otra de mis bandas favoritas.

Así pues, hoy es un programa lleno de vibrante alegría y tremendo groove. Que lo disfruten.







viernes, 16 de junio de 2017

MÚSICA PARA GOZAR



Este fin de semana va a estar cargado de buenas propuestas musicales. En el programa que aquí les comparto hablaremos en la presentación especial que el Ensamble Kafka y la Byt Band ofrecerán en el teatro Macedonio Alcalá hoy viernes 16 a las 8 de la noche. Y luego desde Xalapa nos llega la propuesta del joven baterista Abraham Díaz y su banda Tétragon, quienes ofrecerán cuatro conciertos entre el viernes y el sábado.

Música y proyectos que nos muestran la vibrante escena musical que se vive en nuestra ciudad







jueves, 15 de junio de 2017

BY THE TIME WE GOT TO WOODSTOCK


Hay músicos que no solamente crean arte con su talento. Algo tiene su presencia que irradia una sensación de fascinación ante el momento creativo. Un músico en movimiento es poesía pura.

Yo me confieso ferviente admirador de Jack deJohnette. Desde sus experiencias juveniles con el grupo más incendiario de Miles Davis, pasando por la perfecta entente conformada con Keith Jarrett y Gary Peacock y sin olvidar su trayectoria solista y el sinfín de colaboraciones con otros jazzistas, la presencia de este baterista y compositor nacido en Chicago en 1942 me conecta a universos de gran excitación creativa, a impulsos de vitalidad que dificilmente podría describir con palabras.

El disco que hoy presentamos está lleno de esa luminosidad. Acompañado por tres experimentados creadores, todos más jóvenes que él, firma un álbum redondo, sin fisuras. El proyecto se titula "Hudson" y es efectivamente un recorrido sonoro por la región en la que habitan los cuatro personajes, Woodstock, colindandte al río Hudson y epicentro contracultural de los Estados Unidos.

John Scofield, John Medesky y Larry Grenadier son los convocantes a esta celebración musical que también es onomástica, pues el disco aparece en ocasión al próximo cumpleaños número 75 de Mr. deJohnette. Aquí se los dejamos para que lo disfruten.









jueves, 1 de junio de 2017

RESIJAZZ


Conocí a Dulce Resillas hace muchos años, cuando vino a Oaxaca a presentarse con el grupo 6 en 6 a la Escuela de Bellas Artes, invitada por un excompañero de la Escuela Superior de Música, el trompetista oaxaqueño Onésimo García. En ese grupo tocaba también la saxofonista Fabiola Franyutti, con la que Dulce armaría su siguiente proyecto, al que titularon Hilando Lunas y que quedó registrado en un extraordinario disco que lleva el mismo nombre.

Tras esa primera aventura discográfica la pianista arma un nuevo ensamble, titulado Morena Project. Finalmente y tras varios años de foguearse en conciertos y festivales Dulce nos presenta su primer disco como líder, titulado Leit Motiv.

Es muy gratificante ser testigo de la ascendente carrera de una de las autoras más propositivas del jazz nacional. El camino apenas comienza para ella y estoy seguro que se vienen cosas muy interesantes en el futuro. Por lo pronto los invito a disfrutar de este disco.

Espero que lo disfruten.







viernes, 19 de mayo de 2017

JAZZ ENTRE NUBES II


La presencia de la Big Band Jazz de México este fin de semana en la zona Mixe es un acontecimiento histórico al que hay que ubicar en un contexto. Por ello les comparto este reportaje que el diario La Jornada publicó hace exactamente diez años. Creo que nos sirve para contextualizar mitos y realidades de la música que se sigue haciendo en nuestros pueblos.

Aquí el segundo programa de esta semana, en el que escucharemos nuevamente a Orlando Rodríguez, director del programa Un son para el corazón. También escucharemos a Martín Ramos, director de la Big Band Jazz de México.




En 15 o 20 años se extinguirá esa rica y variada expresión, alertan expertos

LA MÚSICA TRADICIONAL DE OAXACA, ENTRE EL MITO Y UNA REALIDAD ATROZ

*La longevidad de los docentes, la ruptura de la cadena generacional para transmitir esa manifestación cultural en las ocho regiones del estado, así como la embestida de la radio y la televisión, entre otros factores, marcan el precario panorama en el que subsiste esa tradición
ANGEL VARGAS/La Jornada


Oaxaca, Oax. Entre el mito y una realidad atroz. Ese es el vértice en el que se encuentra la música tradicional de Oaxaca; alarmante, desde la óptica de investigadores y especialistas, los cuales prevén que, de continuar la actual tendencia, en 15 o 20 años ese rico y variado patrimonio se extinguirá en algunas de las ocho regiones de la entidad.
Una de las causas es la avanzada edad de la mayoría de los músicos tradicionales y la fractura, desde hace varios años, en la cadena natural de transmisión de conocimientos entre generaciones.
De igual manera, la invasión de modelos, influencias y modas musicales de otras regiones del país y del extranjero, impuestos por los medios de comunicación masiva, en particular la televisión y la radio.
A ello se suma la grave situación económica en gran parte de la entidad, la migración hacia Estados Unidos y la desaparición de los lauderos locales ante la imposibilidad de competir con la producción fabril de instrumentos, así como la falta de técnicos especializados en la reparación de los mismos.

Comunicación con el cosmos
Tan adverso panorama, sin embargo, constituye una problemática aguda en gran parte de la República Mexicana, si bien con sus particularidades, dependiendo de la entidad o región.
Cuando menos eso opina la investigadora Amparo Sevilla, una de las principales autoridades en el tema y actualmente directora de Vinculación Regional del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes.
De acuerdo con la especialista, un elemento sustancial de la problemática de la música tradicional en México son el desconocimiento y la desvaloración que de ella existe, inclusive en las comunidades donde se genera, con lo cual comienzan a perderse las fuentes originales y, con ello, varios de los elementos de cohesión cultural y social.
''Por desgracia, la música ha pasado a ser en muchos casos sólo un telón de fondo mientras la gente baila, bebe, plática. Sin embargo, de origen, en las culturas tradicionales tiene la enorme cualidad de ser un vehículo de comunión con el universo y el conocimiento", señala.
''Y, precisamente, lo que se encuentra en riesgo son esos saberes y formas de vincularse que se dan mediante la música.
''Esa forma de dialogar con el cosmos, la naturaleza, con la comunidad, se está perdiendo, al igual que las lenguas y los lazos comunitarios."

Uso y abuso del world music
Para Amparo Sevilla, no sólo son pocos los músicos comunitarios que tienen plena conciencia de todo lo que hay detrás de su persona y actividad, sino que en varios de ellos prevalece cierto desdén y la idea de que su música es algo atrasado.
''Los músicos creen que la música evoluciona y por supuesto que no es así; sólo cambia, se va transformando. No hablamos de lo primitivo a lo civilizado, que es un esquema de comprensión del mundo que, en lugar de ayudar a entender, califica."
Entre los aspectos que tienen en jaque a la música tradicional mexicana debe considerarse también ''el uso e inclusive abuso" que de ella se hace mediante el llamado world music y la extrema comercialización al que este movimiento se haya sujeto.
Según la especialista, este tipo de expresión generalmente está elaborada por músicos que no son originarios de donde proviene la música tradicional, y lo único que hacen es retomar ciertos elementos de ella para ponerlos en supuestos diálogos con músicas de otras latitudes.
El peligro, agrega, estriba en que ''se está convirtiendo en el parámetro o el icono a seguir, con lo que se da una idea distorsionada de lo que es la música tradicional y se están desconociendo y desvalorando cada vez más sus raíces".

La diferencia entre gozar o sufrir
Aunque en principio pareciera mínimo, el mal estado en que se haya gran parte de los instrumentos de los músicos tradicionales es causal del escaso desarrollo y el endeble estado en el que se encuentra esa expresión artística y cultural no sólo en México, sino en Latinoamérica.
De ello está convencido el profesor Jorge Valenzuela, uno de los contados especialistas en restauración de instrumentos musicales en el país, quien labora como restaurador en la Escuela Nacional de Música de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
''¿Cómo pretendemos tener buenos músicos con malos instrumentos? ¡Es imposible! Lo peor es que todavía no nos percatamos de la importancia que tiene la restauración", señala el docente, en entrevista realizada por Susana Escobar, del equipo de prensa de Instrumenta Oaxaca.
El especialista se mostró sorprendido ante la cantidad de problemas que mostraron la mayoría de los 150 niños y jóvenes músicos de banda que participaron en el encuentro Instrumenta Tradición, a principios del pasado marzo, provenientes de las diferentes regiones del estado de Oaxaca.
''Traen problemas de posición que les acarrea a su vez mala postura, hacen demasiado esfuerzo porque sus instrumentos no dan el sonido que ellos buscan. Muchas veces, tocar el instrumento puede volverse un sufrimiento. He llegado a ver problemas en tendones y articulaciones; todo eso les impide llegar más adentro de la música, porque, no obstante su gran entusiasmo, sus instrumentos son un terrible impedimento."
Valenzuela reafirma su convicción de que el principal problema en México y el resto de América Latina, en cuanto a desarrollo musical se refiere, son los instrumentos en malas condiciones. Esto sucede debido al desgaste natural, insiste, pero sobre todo al mal cuidado.
''Desafortunadamente, los docentes no les enseñan a los alumnos a cuidar su herramienta de trabajo, y no lo hacen de mala fe, lo que sucede es que a ellos tampoco les enseñaron a hacerlo y esto se convierte en un círculo vicioso."

Una realidad dispareja
Originario de la región Mixteca, el etnomusicólogo Rubén Luengas, quien ha dedicado una década al estudio de las músicas tradicionales de Oaxaca, es uno de los especialistas que avizora el peligro de desaparición de gran parte de esas expresiones en un plazo no mayor de dos décadas.
Su principal preocupación es la longevidad de muchos de los músicos tradicionales, pero sobre todo la falta de interés de las nuevas generaciones por hacerse del conocimiento de sus mayores y su inclinación por otro tipo de expresiones, ajenas a su cultura.
''Los viejos músicos son los últimos depositarios de estas culturas musicales, porque sus hijos migraron o porque a sus nietos no les interesa, o porque ya no tienen instrumento, o porque ya no venden las cuerdas para bandolón o bajo quinto, o porque simplemente ya no hay quien haga esos bajos quintos", dice.
''Si hacemos una reflexión, grosso modo, de cuál es la situación, veremos por ejemplo que en Coicoyan hay sólo un laudero, que tiene ochenta y tantos años y no le ha enseñado a nadie; o en Pinotepa está el último violinista conocido de la artesa, y en la Mixteca alta el último banjista. Estamos hablando de los últimos grandes músicos y el fin de una época. Si no recuperamos y preservamos esa tradición, será sólo recuerdo."
Para Luengas, el estado de las músicas oaxaqueñas es muy disparejo: ''No podemos hablar de una situación general de decir están bien, mal o desahuciadas, porque dependiendo de la región, o más bien de la cultura, la condición es diferente".
Señala, por ejemplo, el caso del Istmo, donde la música tradicional es vigorosa. No obstante que sufrió un proceso de transformación, como muchas, sigue desempeñado un papel muy importante dentro de las ocasiones sociales y musicales, como en una boda, agrega.
A manera de contraste, menciona la situación de la Mixteca, la región más grande del estado, que abarca casi la mitad de Oaxaca. Asegura que allí el fenómeno de la migración, la pobreza, los problemas sociales y la imposibilidad de los constructores de instrumentos para competir con la producción en serie son ''el cáncer fulminante que ha comenzado a comerse a la música, los músicos y los instrumentos".
Destaca que ''bandas de viento hay muchas, pero aquí aparece otro gran problema, por el repertorio que tocan. A diferencia de las zapotecas, del Istmo y las mixes, que tienen un sentido muy preciso de identidad musical, las bandas mixtecas están tocando algo que nada tiene que ver con su cultura: interpretan música de banda de Sinaloa y Pasito duranguense".
A ello se suma el hecho de que inclusive están configuradas como las bandas de Sinaloa o Michoacán, con uniforme y botas, y cambiaron su disposición tradicional de acomodarse en media luna, sentados sobre sillas, y ahora se apostan en una o dos líneas paralelas y hacen coreografías, a la manera de El Recodo.
Al abordar el tema de las bandas en Oaxaca, el etnomusicólogo aprovecha para aclarar que se trata de un mito que esta formación musical sea lo predominante en la entidad.
''Se ha perdido mucha música de Oaxaca. Existe la percepción de que aquí sólo existe la música de banda, lo cual ha sido creado por las políticas culturales que se han desarrollado desde hace años. Un músico de cuerdas lo decía muy claro: la música de banda suena muy fuerte y en un acto político tiene mayor resonancia", explica.
''Que Oaxaca ha sido sólo banda es un mito, también desconocimiento. Hay muchísimo más. Hay mucha música de cuerda en varias regiones, por ejemplo, en la Mixteca el bajo quinto y el violín; en la misma región, pero en la parte alta, el banjo, este instrumento de las jazz band, llegó y se incrustó y ahí se quedó desde los años 30 y 40, y se toca swing, charleston y foxtrot con agrupaciones de cuerda.
''En los Valles Centrales hay agrupaciones de chirimía; en la sierra Norte, entre los mixes, hay banda, pero también agrupaciones de cuerda, que no se difunden ni se conocen; se les llama conjuntos típicos, porque derivan de las orquestas típicas del siglo XIX, integradas por mandolinas, bandolones, guitarras, violines.
''En la Cañada están los cantos de las mujeres mazatecas, que además se usan para curación; la del Papaloapan, en la frontera con Veracruz, es la región del son jarocho, comparten lo afromestizo con lo indígena; parece ser que es el último lugar en Oaxaca donde todavía se toca el arpa. Y en la Costa Chica, la presencia afromestiza, con instrumentos como la armónica, la quijada de burro; instrumentos de origen africano, como la arcuza, la artesa."
Esta diversidad es desconocida inclusive entre los propios oaxaqueños, lo mismo que el sentido y el significado que tiene la música tradicional para la vida de los pueblos, subraya Rubén Luengas.
''Si realmente fuera cierto eso que se dice de que Oaxaca es música y que ésta es muy importante en nuestras vidas, no estaríamos padeciendo este panorama de tragedia, de agonía, de pérdidas, de olvido."

Cantos mágicos y hongos
A sus 82 años, doña Gonzala Pineda es una de esos viejos músicos a los que se refieren los especialistas cuyos conocimientos están en riesgo de desaparecer.
Oriunda de Huautla de Jiménez, ella es cantante desde que tiene uso de razón, según afirma. Cuenta que un día se despertó y de repente le llegaron, ''por favor divino", una amplia serie de cantos que desde entonces entona, sobre todo en fiestas, pero también en ritos y curaciones.
Y es que otro de los atributos de esta menuda mujer mazateca está relacionado con sus dotes de sacerdotisa, así como aliviar y curar mediante el ancestral uso de hongos alucinógenos, apoyada en rezos y cantos.
Se define heredera de los conocimientos de la mundialmente conocida y ya fallecida chamana María Sabina, si bien aclara que ésta a su vez recogió la sabiduría de Regina Carrera, madre de doña Gonzala.
''A sus órdenes de usted, soy la mera sacerdotisa de Huautla, pero no me divulgo; no ando diciendo, como otros, que soy la mera mera, no tengo esa costumbre", dice con voz chispeante.
Cantar es un gran placer para doña Gonzala y asume que se trata de ''una bendición del altísimo". Rememora que inclusive siendo muy chamaca soñó que de grande sería artista, y por eso toda su vida canta en cuanta fiesta y celebración la invitan.
Sus canciones son tradicionales y en lengua mazateca, y muchas de ellas hacen alusión a flores y frutos, como es el caso de la flor de liz, la de naranjo y la de piña, que se interpretan en bodas y bautizos.
Uno de los aspectos que más inquieta a esta sacerdotisa, y lo hace manifiesto cuantas veces puede, es que su canto está a punto de silenciarse -''me ha llegado el momento de rendir cuentas"- y por ello ha solicitado con empecinamiento a sus dos hijos que le regalen una grabadora con casetes vírgenes para que su voz y sus canciones ''estén vivos por siempre".